Al citar a otros, nos citamos a nosotros mismos
porque la persona más importante es siempre
la que está frente a ti.
Francis González
La belleza, así como el amor, está en todas partes. Me doy cuenta que siempre he sido una empedernida buscadora de la belleza en todo aquello que veía o sentía a mi alrededor, incluida yo misma.
Y eso, me hacía sentir, en la mayoría de las veces, un sabor agridulce en el fondo del estómago, como si tuviera un doble filo el pretender encontrar la sensibilidad y la profundidad de las cosas con su significado más importante y resuelto en todo lo que aconteciera en mi pequeña vida de detalles insignificantes, siempre vistos por los ojos de los otros.
Y que decir cabe, de aquellas veces en las que era casi imposible encontrar la más mínima belleza en cualquier suceso que atentaba a tu honor, sentimiento y bienestar.
¿Te habrá pasado, alguna vez, tal situación de intenciones y pretensiones en tu vida diaria?. Seguro, que como yo, comprendes muy bien aquello que intento explicar con palabras, y sin embargo éstas se quedan cortas, siempre.
Esto tiene que ver con mi sensación continua de conseguir llegar a esa soñada perfección de las cosas, y que nada parece ser suficiente en satisfacer dichos ideales, más románticos y melancólicos que cualquier otra cosa que se le pudiera parecer en cosa alguna.
Sin embargo esta idea está fundamentada en una sabiduría infalible y eterna, que perdura en el tiempo, pese lo que pese, y pase lo que pase. En la que el sentimiento de que todo es y aparece por una cuestión de amor, y por tanto, de belleza inseparable a ella.
Entonces todo cobra su verdadero significado, sabiendo que sólo tu comprendes su sentido, cuando escuchas la voz de tu intuición, o la voz de tu espíritu a través de tu alma.
Que maravilloso es saber que la belleza de las cosas está en tu interior, dependiendo de si das rienda suelta a este sentimiento tan verdadero, como en el canto de un pájaro o en el aire que respiras en cada instante de tu vida.
Esta esencia de luz que tú eres no necesita nada del exterior para mantenerse intacta e inspiradora, sólo necesita de que tu lo creas así, y así se crea en todo lo que creas en tu exterior, con el resultado más palpable y autosostenido en el tiempo, aún en los cambios que puedan tener.
Si te ha resonado y servido de alguna utilidad me encantaría poderlo saber a través de tus comentarios en la parte superior de este artículo.
Te envío un abrazo sincero.